Hace un año, una persona valiente emprendió un viaje arriesgado, decidió darle la vuelta a las cosas y plantar cara. Lo hizo alentada por lo que pensó sería un soplido común, que luego se convirtieron en palabras viperinas que no sólo invadieron el ambiente con mentiras y artimañas, sino que acabó con cenizas en su corazón.
Las personas deben seguir el dictado de su conciencia, sean cuales fueran las consecuencias que ello les pueda acarrear. (Nelson Mandela)










