Si, llegó por fin el otoño. Y digo por fin, porque exceptuando ciertos placeres que, a mi juicio nos regala el verano (acuáticos y nocturnos básicamente), para mi gusto la época estival nos martiriza con bastantes incomodidades (en su mayoría pegajosas). Esto hace que cuando llega Mayo lo que empiezo es a contar los días para que llegue de nuevo Octubre.
Pero, no nos equivoquemos. Que comience el otoño no significa que se acabe el calor de un día para otro.





