De lo maravilloso que tiene viajar hay una sola cosa que suele ser bastante desagradable para mi gusto, y es hacer las maletas.
Sin embargo, hemos estado todo el día enfrascados haciendo el equipaje que llevamos años soñando hacer y que hemos llenado de ilusiones, de sueños por cumplir y de miedos por superar y que estoy convencido que superaremos.
También vamos cargados de gestos y detalles de buenas personas que nos rodean y que desearían que existiera un mundo mejor.
Nuestra responsabilidad será hacer de mensajeros para que esos detalles en forma de juguetes y ropa arranquen la sonrisa de quién más lo necesita. Esa será la mayor satisfacción para todos.
