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lunes, 13 de enero de 2014

A sangre fria


Hace un año, una persona valiente emprendió un viaje arriesgado, decidió darle la vuelta a las cosas y plantar cara. Lo hizo alentada por lo que pensó sería un soplido común, que luego se convirtieron en palabras viperinas que no sólo invadieron el ambiente con mentiras y artimañas, sino que acabó con cenizas en su corazón. 

Las personas deben seguir el dictado de su conciencia, sean cuales fueran las consecuencias que ello les pueda acarrear. (Nelson Mandela)

viernes, 22 de junio de 2012

Fin de curso



Y tocó a su fin. Cuando el día se hace más largo que nunca en el año, cuando el verano entra, llega el momento de las vacaciones para nuestros menores, los pequeños que son el esperanzador futuro de un pais con un futuro bastante oscuro. Ha sido una semana de últimos exámenes, de bailes y disfraces para las funciones de fin de curso y de alguna que otra reivindicación (justa por otra parte, aunque injusta cuando los que pagan la medida son los niños o sus familiares y se quedan sin actos festivos). En definitiva,

jueves, 19 de enero de 2012

Vocacional


Hay vocaciones que algunas personas tienen la suerte de conseguir en su propia profesión, aunque también hay personajes indignos que ensucian esa laboral vocación en puro mercantilismo e interés por cobrar mucho y hacer poco o nada.
Mi brindis por aquellos que no se limitan a hacer sólo lo que les corresponde, a los que sienten en su vocación un servicio y que, además disfrutan y sufren en su labor diaria como parte de su vida, incluso cuando no hay compensación.
Bravo por ese tipo de sanitarios, educadores, trabajadores sociales, etc. Mi desprecio a los que los desprestigian desde dentro.




martes, 18 de octubre de 2011

Mamá Gallina

Hoy martes se marcha para tomarse su merecido descanso una mujer muy especial.  Se retira tras 27 años de servicio, de dedicación a los pequeños, de intentar que futuros árboles crezcan torciéndose lo menos posible.
Toda una vida de enseñanza, no solo a sus alumnos, también a sus compañeros. No es fácil en estos tiempos de "cada uno mirar por lo suyo" encontrar a una persona que mira siempre por los de su alrededor, sean estos profesores, alumnos o, sobre todo, su adorada familia.
Qué pocas personas de esta categoría se encuentra uno hoy en día y cuanto les queda por  aprender de ella a tanto resabiado con título y oposición aprobada.
Su sombra refrescará los momentos más acalorados de aquellos que tengan la suerte de poder recordarla en activo, aunque ella seguirá en activo, pero volcada en su familia de la que se enorgullece constantemente y a la que podrá dedicarle a partir de ahora los cinco sentidos.
Su otra familia la echará mucho de menos y echará en falta a "su mamá gallina", la que las protegía, cuidaba y hacía sonreír cuando las cosas venían mal dadas.

Arturo Schmidt



            Erase una vez una maestra que venía de un pueblo donde había mu güenos alfajores. Con buen talante y un gran corazón.
Que siempre insistía en que lo que aprendemos aquí nos servirá para nuestra vida, para cuando seamos mayores.
Con ella, hemos aprendido muchas cosas tanto chicos como grandes, desde la canción del silencio, esa lechuza que nos dice tsss y que niños de sexto aun te la cantan y la aprendieron cuando tenían tres años, hasta la importancia del cuidado de las cosas de cada uno, de adquirir pequeñas responsabilidades o como nos trasmite esa experiencia a las compañeras y toda situación compleja parece mucho más sencilla, si pasa a través de sus ojos.

Esta maestra siempre va con tres cosas a cuestas:
  1. Su móvil que siempre lo pierde
  2. Sus gafas que también las pierde, tenía varios pares, unas torcidas, una de flores, una cambemba...
  3. Su grapadora gigante bien para arreglar el corcho, poner una flor caída o decorar el escenario.
Conchita nos alegraba las mañanas con sus historias matinales, bien olvidaba las llaves del coche o bajaba la cuesta en punto muerto porque iba camino de la gasolinera en reserva o nos daba la idea que nos faltaba para decorar el escenario.

Te darìamos las gracias por muchas cosas y si a partir de hoy, ya no puedes acompañarnos en el día a día, nos gustaría que supieras lo mucho que te queremos y lo que has supuesto para nosotros.

"No he venido a decirte que soy el que más sabe 
sino el que más quisiera saberte, el que sigue buscando tus ojos, 
porque sabe que en tus ojos está todo lo que aquí hay que aprender"

Gracias por dejarnos volar, gracias por ser nuestro apoyo, gracias por ser nuestra compañera, amiga, gracias por tu sonrisa de complicidad y sobre todo, gracias por querernos a pesar de nuestro travieso encanto.

Cristina Soto  (16-Junio-2011)


martes, 11 de enero de 2011

La Seño


Para los educadores de vocación y sentimiento, para los que alumbran, o al menos intentan alumbrar caminos que, en muchos casos se ensombrecen cuando vuelven a casa, para los artistas, para los misioneros de un barrio, para los que se queman por un ideal, por unos principios, para los que siguen sembrando sabiendo que no verán nunca el fruto maduro y aun así llevan la alegría, la sonrisa el trabajo y el deber por bandera.
A todos esos que se vienen a la cabeza, maestros de vocación y devoción por la tarea encomendada. Para ellos mi admiración y agradecimiento.
Por otro lado, todos conocemos a maestros por accidente, al funcionario vocacional, que cuanto menos haga mejor y que cuanto antes se pueda ir y más bajas se coja mejor. 
Para ese mi censura y un mojón de envergadura.