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domingo, 6 de abril de 2014

Descendiendo de la cruz..., o de la valla


Cuentan que hace más de 2000 años, sólo unos pocos ayudaron a bajar de su cruz al mártir, ya muerto y torturado. Cuentan que algunos de sus seguidores le traicionaron, le abandonaron y lo entregaron.
Muchos de los que lo continúan siguiendo hoy en día hacen lo mismo que hace 20 siglos y no aprendieron nada de lo que Él nos enseñó.
Poco nos importan a muchos de los cristianos de golpe de pecho, que sigan cayendo mártires en las cruces de hoy, que tienen forma de alambradas y cuchillas. Algunas las querrían incluso más altas o más afiladas.

lunes, 13 de enero de 2014

A sangre fria


Hace un año, una persona valiente emprendió un viaje arriesgado, decidió darle la vuelta a las cosas y plantar cara. Lo hizo alentada por lo que pensó sería un soplido común, que luego se convirtieron en palabras viperinas que no sólo invadieron el ambiente con mentiras y artimañas, sino que acabó con cenizas en su corazón. 

Las personas deben seguir el dictado de su conciencia, sean cuales fueran las consecuencias que ello les pueda acarrear. (Nelson Mandela)

miércoles, 13 de febrero de 2013

Compañeros de viaje


Por muy acomodada que sea nuestra existencia, por mucha resuelta que tengamos aparentemente nuestra vida es imprescindible, a mi juicio, alguien con quien compartir tu felicidad.

jueves, 12 de abril de 2012

La unión hace la fuerza





En la acometida de grandes empresas en la vida, no resulta en absoluto sencillo sacarlas adelante en solitario. El empuje de una referencia familiar, de un amigo leal y sincero o de una pareja fiel, cómplice y con el mismo objetivo en el horizonte. La suma de esa fuerza y de esa fidelidad y compromiso son garantía, si no de éxito asegurado, si de superar cotas insospechadas.

martes, 18 de octubre de 2011

Mamá Gallina

Hoy martes se marcha para tomarse su merecido descanso una mujer muy especial.  Se retira tras 27 años de servicio, de dedicación a los pequeños, de intentar que futuros árboles crezcan torciéndose lo menos posible.
Toda una vida de enseñanza, no solo a sus alumnos, también a sus compañeros. No es fácil en estos tiempos de "cada uno mirar por lo suyo" encontrar a una persona que mira siempre por los de su alrededor, sean estos profesores, alumnos o, sobre todo, su adorada familia.
Qué pocas personas de esta categoría se encuentra uno hoy en día y cuanto les queda por  aprender de ella a tanto resabiado con título y oposición aprobada.
Su sombra refrescará los momentos más acalorados de aquellos que tengan la suerte de poder recordarla en activo, aunque ella seguirá en activo, pero volcada en su familia de la que se enorgullece constantemente y a la que podrá dedicarle a partir de ahora los cinco sentidos.
Su otra familia la echará mucho de menos y echará en falta a "su mamá gallina", la que las protegía, cuidaba y hacía sonreír cuando las cosas venían mal dadas.

Arturo Schmidt



            Erase una vez una maestra que venía de un pueblo donde había mu güenos alfajores. Con buen talante y un gran corazón.
Que siempre insistía en que lo que aprendemos aquí nos servirá para nuestra vida, para cuando seamos mayores.
Con ella, hemos aprendido muchas cosas tanto chicos como grandes, desde la canción del silencio, esa lechuza que nos dice tsss y que niños de sexto aun te la cantan y la aprendieron cuando tenían tres años, hasta la importancia del cuidado de las cosas de cada uno, de adquirir pequeñas responsabilidades o como nos trasmite esa experiencia a las compañeras y toda situación compleja parece mucho más sencilla, si pasa a través de sus ojos.

Esta maestra siempre va con tres cosas a cuestas:
  1. Su móvil que siempre lo pierde
  2. Sus gafas que también las pierde, tenía varios pares, unas torcidas, una de flores, una cambemba...
  3. Su grapadora gigante bien para arreglar el corcho, poner una flor caída o decorar el escenario.
Conchita nos alegraba las mañanas con sus historias matinales, bien olvidaba las llaves del coche o bajaba la cuesta en punto muerto porque iba camino de la gasolinera en reserva o nos daba la idea que nos faltaba para decorar el escenario.

Te darìamos las gracias por muchas cosas y si a partir de hoy, ya no puedes acompañarnos en el día a día, nos gustaría que supieras lo mucho que te queremos y lo que has supuesto para nosotros.

"No he venido a decirte que soy el que más sabe 
sino el que más quisiera saberte, el que sigue buscando tus ojos, 
porque sabe que en tus ojos está todo lo que aquí hay que aprender"

Gracias por dejarnos volar, gracias por ser nuestro apoyo, gracias por ser nuestra compañera, amiga, gracias por tu sonrisa de complicidad y sobre todo, gracias por querernos a pesar de nuestro travieso encanto.

Cristina Soto  (16-Junio-2011)


jueves, 1 de septiembre de 2011

Con vistas al valle


No es peligroso vivir, aparentemente en el aire, si contamos con el apoyo de fuertes y resistentes pilares que nos hacen mantenernos sin caer durante generaciones. Y si, desde las alturas el panorama que se nos presenta es privilegiado, la elección es más acertada aun.
Yo tengo la suerte de flotar cada día en apariencia, pero me sostengo sobre un pilar que, aunque parece débil, me soporta con firmeza. Y digo "soporta" en todas sus acepciones.


lunes, 13 de junio de 2011

Rendido


Qué mejor apoyo para cuando las fuerzas flaquean que el hombro de un padre, pilar de una familia cómo las que yo he conocido.