viernes, 23 de marzo de 2012

Mucho camino por delante


La madurez es a veces síntoma de melancolía y de mirar atrás para recrearse en el camino recorrido o lamentarse por el que no se tomó. Empezamos a hacer balance de nuestra vida demasiado pronto.
No hay edad para mirar adelante, para ilusionarse con objetivos, metas y cimas que alcanzar y si es con la persona adecuada como compañera de viaje, ¿qué más se puede pedir? Mucho mejor tomar ese camino que pensábamos desechado que pensar lo que pudo haber sido y no fue.
Busquemos ese horizonte con mirada y la osadía adolescente, pero con la sabiduría que la edad nos da.

3 comentarios:

  1. Magnifico blog, entraré con más tranquilidad a leerlo. Un saludo.

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  2. ¡¡Qué quieres que te diga, Arturo!! Me has hecho llorar de emoción con tu foto y con tu comentario. No hace falta que te diga que comparto cada palabra. Un abrazo.

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    1. Es una verdad como un camión, qué más da la edad, ahora soy más feliz que nunca porque he conocido EL AMOR CON MAYÚSCULAS.
      Me encanta tu blog!!!!!!!!!!!

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