lunes, 28 de febrero de 2011

Por los cuernos


Los problemas, al igual que los peligros inevitables, es mejor afrontarlos con entereza y valentía en lugar de esperar a que irremediablemente nos "embistan". Esto no nos garantiza el éxito pero la resignación nos puede garantizar el fracaso.
A ver si yo mismo me aplico el cuento.


Sinfonía de luz y color



Ese rinconcito llamado Caleta,
donde el sol se muere, de celos, quién sabe,
donde palidece, quizá de tristeza,
y ante su belleza
rinde vasallaje
después de haber sido por todo el planeta
el astro divino sin par que lo iguale. 


Pero su belleza
y todo su esplendor
en nuestra Caleta
bajan de color.
Ay, pudiera ser
que al hundirse en sus entrañas
se convierta en esa fragua
del famoso dios Vulcano.
Ay, lo cierto es
que al fundirse entre sus aguas
toma un temple de esmeralda
todo el cielo gaditano.
Ay, pudiera ser
que algún cíclope gitano
tenga un taller artesano
sumergido en la Caleta. 


Y en las noches de verano,
cuando se ha ocultado
su gran pandereta,
ante su mar, extasiados,
hasta los profanos
se sienten poetas.



(Paco Alba)










Una Biblia me dejaron, Dios mío,
los mormones que a mi patio,
corbatita y mangas cortas,
una mañana llegaron, Dios mío
y en las hojas de aquel libro
yo leí que fue Dios mismo el de la obra ...
















De este mundo y estos mares
su divino creador,
y pensando en la Caleta
le dí al libro la razón ...
Que al mundo tenía creao
cuando algo en falta echó Dios,
y dijo se me ha olvidao
la Caleta, gaditanos
el más bonito rincón,
y a rematar la faena
con su paleta se puso el pintor ...
Y pintó tó los azules
y el verde de las mareas,
y pinto rosa las nubes ...
y a la espuma que blanquea
la quilla de mi barquita ...
pintó el marrón de las pieras,
de plata las mojarritas ...
















Ay, Caleta gaditana,
y el mundo así remató,
pintá con la luna clara,
pintá en la puesta del sol ...
y al fin, su obra completa,
se echó a la siesta
y la Caleta soñó.































(Antonio Martín)













jueves, 24 de febrero de 2011

Contemplando: Bahía Onelli


Cuando uno está de viaje de novios con la persona más increíble que se pueda imaginar, es muy difícil que haya otra cosa te haga abrir la boca de admiración.
En este rincón del sur del mundo, en plenos Andes, entre parques, montañas y glaciares, al final de un camino que transcurre por un espeso bosque, encontramos esta laguna, paraíso de quietud, de paz y sosiego y, por supuesto, de una innegable belleza. A este idílico lugar vienen a desembocar lenguas de hielo infinitas, adquiriendo formas y colores diversos.
Parece que nada se mueve y ciertamente, uno se funde con el paisaje y le gustaría no moverse de allí durante mucho tiempo, disfrutando de los sentidos. Nosotros tuvimos esa suerte. 




martes, 22 de febrero de 2011

Manantial de vida



Cuando parece que tocas fondo, que todo está seco y mustio junto a ti y no sabes si volverás a ver como a tu alrededor florecerá algo de nuevo, siéntate a descansar. Agudiza tus sentidos y escucha detenidamente como, desde la lejanía proviene el sonido del agua corriendo y cayendo hacia algún lugar.
Acude allí, verás que todo lo que rodea al manantial está lleno de vida, que está verde a su paso y te ofrece frescor para sanar los pies recalentados del duro camino y su agua limpia te calmará la sed.
Hay muchos manantiales de agua fresca, saca fuerzas de donde no las tengas y alcánzalos para llenarte de vida en ellos.


Bajo Tu protección


¿Existen los flechazos de amor? Pues yo creo que si, aunque algunos que no han tenido la fortuna de enamorarse en la vida y de que ese amor sea verdadero y perdurable, pensarán que es un mito o una bobada cursi.
Yo tengo la teoría de que también existen otros flechazos, como los que te pueden alcanzar desde la ternura e inocencia de un niño, la bondad e indefensión de un anciano o la belleza y evocación que te desprenda un lugar maravilloso o una imagen u obra de arte. Generalmente, todos ellos también alcanzan al corazón, te lo hacen estremecer y es que existen múltiples formas en que el amor se representa, como la fe por ejemplo, que es otra forma de amor, aunque mucho más irracional para algunos.
Ayer conocí a una persona que me hizo sentir uno de esos "otros flechazos" fuera del tópico del enamoramiento de una pareja. Era una mujer, si, una mujer que transmitía paz y sosiego con solo cruzar unas palabras con ella. Hacía pocas horas que había perdido para siempre de su lado a la persona con la que convivió durante más de 40 años sembrando, entre otras cosas, 4 bellas flores distintas entre si, pero delicadas y sensibles para culminar cualquier jardín donde lucieran y, de hecho, lucen. Seguramente compartirían muchas alegrías y sinsabores en ese camino tan largo que recorrieron juntos y que ahora le parecerá un suspiro.
Pues esa mujer, esa señora de los pies a la cabeza, me agarró los brazos y me agradeció mi presencia allí, siendo la primera vez que me veía. Me expresó en muy pocas palabras las extrañas sensaciones que estaba experimentando en esas cuantas horas que transcurrían desde la noche antes, donde su vida pegó un giro inesperado. La entereza, la emoción contenida y ese saber estar que mostraba me hicieron sobrecogerme, no sé si más que la amable dulzura y el calor que me transmitió desde su brazos hacia los míos.
No creo que sea fácil de entender desde fuera lo que me pasó, pero es que los flechazos, ¿quién los entiende?
Espero de todo corazón que cese la amargura interior que sé que tiene, y se fortalezca para que siga siendo esa referencia de una saga femenina, a la que necesita ahora más que nunca, y que, a su vez,  necesita de ella.
Confío en que esas manos de madera gastada por las plegarias de tantos fieles durante décadas, en las que ella tiene tanta fe, le ayuden a levantarse y la protejan por muchos años.


sábado, 19 de febrero de 2011

Nublado desde el balcón



Incluso cuando su cielo se llena de nubarrones, y la ciudad de la luz parece que se eclipsa, incluso así, que parece que se entristece, sigue siendo un lugar de ensueño si te paras a contemplarla.

De vuelta con nosotros



Tras 8 meses sin Ella, ya está de vuelta en Cádiz desde el pasado miércoles.

Pocos hemos sido los afortunados que hemos ido viendo durante este tiempo como la han ido poniendo guapa y los que hemos podido calmar la inquietud y el miedo del "qué le harán".

Por fin, mañana domingo, podrá lucir lo bonita y lo limpita que la han dejado en el magnífico Convento que ahora la cobija. Ya podrán todos los que la quieren disipar las dudas de si será la misma y podrán volver a confiarle sus miedos, sus anhelos, sus tristezas y sus inquietudes, y podrán volver a sentir cómo sus nuevas lágrimas siguen calmando las suyas, como su boca les sigue dando el aliento necesario para tirar "palante" y cómo sigue mirando por nosotros, porque nunca dejó de hacerlo aunque estuviera fuera de la vista de todos nosotros en un taller de Sevilla. Ella, como una buena Madre siempre está ahí, con sus hijos.

Arropémosla a su vuelta en sociedad, os aseguro que podremos presumir de Ella.