"Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario"- Nelson Mandela Esta archiconocida, y no menos bella frase de Nelson Mandela, habría que tenerla presente en un día como hoy. En uno de estos días que sirven para mirar las injusticias que se cometen contra los más pequeños de nuestra sociedad, para volver a olvidarlas al día siguiente.
Cuando uno se vea incapaz de hacer lo que hacía antes, cuando dejar pasar el tiempo es en lo que se gastemos precisamente el tiempo, cuando los nuestros hagan ya su vida y solo nos pida el cuerpo sentarnos a esperar, sin saber qué esperamos, cuando vivamos solo con lo ya vivido en nuestra mente....
Desde el principio de los tiempos rendimos culto a los muertos. Es como si ese misterio o superstición, quizá la esperanza en que el ser que conocimos siga con nosotros nos llenase de ilusión mezclado con temor.
Hoy es el día en que recordamos a todos ellos dentro de nuestra tradición y, aún más, en la religión predominante en nuestra cultura. Hoy no es día de invasiones de calabazas, hoy es día de llevar flores al ser que nos falta, de tenerlo presente de recordarlo, en definitiva. Pero ¿por qué todo lo que gira en torno a la muerte es tan tétrico, oscuro o triste?
En el Día Internacional de la Alimentación, no quiero poner una foto de un niño desnutrido que no tiene nada que echarse a la boca. No quiero dar pena.
Quiero reivindicar, sin embargo, el derecho a que todos los niños tengan acceso a una alimentación digna y adecuada. Y para eso, lo mejor es mirarnos a los que sí tenemos posibilidad de comer algo cada día y reivindicar un poco de conciencia por nuestra parte.
No se puede decir que no tengamos planes los fines de semana. Afortunadamente tenemos amigos y multitud de actividades que hacer de viernes a domingo.
Sin embargo, esas ocasiones, esos días festivos en que uno se limita a estar con su familia, en el sentido nuclear de puertas para adentro, son un verdadero paraíso.
Grazalema, las sierra de las nieblas. La localidad de España donde más llueve, tan cerca del lugar donde más calor hace...Y de repente, Grazalema, un puñado de nata sólida entre los verdes y marrones de la Sierra, tan fotogénicos y nuevos por gastados que parezcan.